El artículo recogido en El País, “Nunca es tarde para aprender”, nos relata la historia de diferentes personas que por diversos motivos dejaron de estudiar y ahora han empezado a asistir a los Centros de Adultos, ya que a estos lugares no sólo acuden personas mayores, sino también jóvenes que no tienen el graduado escolar, quieren acceder a la universidad, personas inmigrantes, entre otros.
Muchas de estas historias nos cuentan como algunos de estos jóvenes abandonaron los estudios con el objetivo de ponerse a trabajar y así ganar dinero, pero ¿qué ocurre actualmente?, pues que estos jóvenes se han quedado sin empleo y no ven otra salida que volver a retomar los estudios para encontrar alguna salida profesional.
Según este artículo, la mayoría de alumnos de los Centros de Educación de Adultos tienen entre 16 y 24 años, sector que correspondería a esos jóvenes de la población que abandonaron los estudios por los anteriores motivos explicados. Éstos ahora vuelven con la diferencia fundamental de qué a ahora van a los Centros de Educación para Adultos porque ellos quieren, por satisfacción personal, para pasar el tiempo o acceder a un trabajo.
La educación no formal de adultos ofrece la posibilidad de mejorar la cultura y los conocimientos, lo cual enriquece toda experiencia y desarrollo personal de la sociedad.
Muchas veces cometemos el error de llamar “fracaso escolar” al abandono escolar, cosa que muchas veces no es así, puesto que uno de cada tres jóvenes que abandonan la ESO sin el graduado escolar vuelven a estudiar en los años siguientes de forma voluntaria, por ello no debemos de ser pesimistas y pensar que la educación es tan mala como pensamos.
Para más información aquí os dejo el link de la noticia comentada: http://www.elpais.com/articulo/educacion/tarde/aprender/elpepusocedu/20061120elpepiedu_2/Tes

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