La distinción entre ambos tipos de inteligencia suelen establecerse cuando se considera la variable edad. Sin embargo, sería más correcto pensar en términos de la influencia de la herencia y/o del ambiente.
La Inteligencia Fluida alude a la capacidad para adaptarse y afrontar situaciones nuevas de forma flexible sin que el aprendizaje previo constituya una fuente de ayuda determinante para su manifestación.
La inteligencia fluida está constituida por:
- La capacidad de razonar contenidos abstractos
- El razonamiento lógico
- La capacidad de establecer relaciones o extraer diferencias
Esta inteligencia alcanza su máximo desarrollo más tempranamente en torno a la adolescencia. Así, a partir de la vida adulta, esta capacidad tiende a disminuir en paralelo al envejecimiento y deterioro de las estructuras neuronales.
Un decremento de la inteligencia fluida puede deberse, tanto al patrón de envejecimiento normal, como a accidentes, enfermedades, consumo de drogas, etc., que producen lesiones o afecciones en diferentes estructuras cerebrales y del sistema nervioso central.
Con la Inteligencia Cristalizada se hace referencia a aquel conjunto de capacidades, estrategias y conocimientos, que representa el nivel de desarrollo cognitivo alcanzado a través de la historia de aprendizaje del sujeto.
La inteligencia cristalizada está constituida, fundamentalmente, por:
- La comprensión verbal,
- El establecimiento de relaciones semánticas,
- La evaluación y valoración de la experiencia,
- El establecimiento de juicios y conclusiones,
- Los conocimientos mecánicos, o
- La orientación espacial.
Depende en gran medida del aprendizaje, derivado de la experiencia previa del sujeto en el ámbito cultural al que pertenece; así una persona desarrollará su inteligencia cristalizada en la medida en que invierta su inteligencia fluida histórica en experiencias de aprendizaje.
La Inteligencia Fluida alude a la capacidad para adaptarse y afrontar situaciones nuevas de forma flexible sin que el aprendizaje previo constituya una fuente de ayuda determinante para su manifestación.
La inteligencia fluida está constituida por:
- La capacidad de razonar contenidos abstractos
- El razonamiento lógico
- La capacidad de establecer relaciones o extraer diferencias
Esta inteligencia alcanza su máximo desarrollo más tempranamente en torno a la adolescencia. Así, a partir de la vida adulta, esta capacidad tiende a disminuir en paralelo al envejecimiento y deterioro de las estructuras neuronales.
Un decremento de la inteligencia fluida puede deberse, tanto al patrón de envejecimiento normal, como a accidentes, enfermedades, consumo de drogas, etc., que producen lesiones o afecciones en diferentes estructuras cerebrales y del sistema nervioso central.
Con la Inteligencia Cristalizada se hace referencia a aquel conjunto de capacidades, estrategias y conocimientos, que representa el nivel de desarrollo cognitivo alcanzado a través de la historia de aprendizaje del sujeto.
La inteligencia cristalizada está constituida, fundamentalmente, por:
- La comprensión verbal,
- El establecimiento de relaciones semánticas,
- La evaluación y valoración de la experiencia,
- El establecimiento de juicios y conclusiones,
- Los conocimientos mecánicos, o
- La orientación espacial.
Depende en gran medida del aprendizaje, derivado de la experiencia previa del sujeto en el ámbito cultural al que pertenece; así una persona desarrollará su inteligencia cristalizada en la medida en que invierta su inteligencia fluida histórica en experiencias de aprendizaje.

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